El exdirector de Solvay y expresidente del Consejo Social de la Universidad de Cantabria fue reconocido a propuesta del Colegio por una trayectoria ejemplar al servicio de la industria, la universidad y la sociedad cántabra
El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cantabria participó este martes en la tercera edición de los Premios a la Excelencia Profesional de Unión Profesional Cantabria, celebrada en el Palacio de La Magdalena, donde fue distinguido José Luis Zárate Bengoechea, exdirector de Solvay en Torrelavega y expresidente del Consejo Social de la Universidad de Cantabria.
Zárate recibió el galardón a propuesta del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cantabria, en reconocimiento a una trayectoria profesional marcada por la excelencia técnica, la responsabilidad industrial, el compromiso con Cantabria y la conexión entre empresa, universidad y sociedad.
En esta edición también fue reconocida Conchi López Fernández, rectora de la Universidad de Cantabria, a propuesta del Colegio de Economistas de Cantabria, por su trayectoria académica, institucional y colegial. El acto incluyó, asimismo, un reconocimiento a Andrés de Diego Martínez, expresidente de Unión Profesional Cantabria, por su labor al frente de la organización y su defensa de las profesiones colegiadas.
La ceremonia contó con la presencia de Pedro Casares, delegado del Gobierno en Cantabria; Paulino Sánchez Menéndez, director general de Simplificación Administrativa, Transparencia y Participación Ciudadana del Gobierno de Cantabria; Javier García Ruiz, segundo teniente de alcalde y concejal de Economía, Contratación, Compras y Fondos Europeos del Ayuntamiento de Santander; y Javier Hernández de Sande, presidente de Unión Profesional Cantabria, junto a representantes de los colegios profesionales y personas colegiadas.
Una vida profesional ligada a la industria y posteriormente a la Universidad de Cantabria
La laudatio de José Luis Zárate corrió a cargo del decano del Colegio, Fernando Rodríguez Puertas, quien subrayó que la candidatura del exdirector de Solvay destacaba no solo por su brillante carrera industrial, sino también por “lo que ese profesional ha devuelto a la sociedad con su desempeño”.
Rodríguez Puertas recordó que el Colegio cuenta con numerosos ingenieros industriales de primer nivel, muchos de ellos al frente de grandes plantas industriales en Cantabria, pero destacó que Zárate aparte de reunir dos ámbitos fundamentales de la ingeniería industrial, la fabricación y la energía, poseía la característica adicional de haber dedicado 14 años más de su trayectoria a acercar la empresa a la Universidad de Cantabria a través de su Consejo social.
El decano repasó los 38 años de trayectoria de José Luis Zárate en Solvay primero y los 14 en el Consejo Social después. Se incorporó a Solvay en 1974 tras titularse como ingeniero industrial en la Escuela de Bilbao y completar un máster en Lausana, Suiza. En la fábrica de Torrelavega comenzó asumiendo responsabilidades en energía y servicios generales, para posteriormente desarrollar responsabilidades en dos plantas del grupo en Francia y, finalmente, regresar a Cantabria, donde llegó a ser director de la fábrica de Solvay en Torrelavega.
Rodríguez Puertas destacó la enorme complejidad de una instalación como Solvay, a la que definió como “una fábrica, pero también una mina y una planta vinculada a la generación de energía”. En ese contexto, puso en valor la capacidad de Zárate para gestionar áreas esenciales como fabricación, energía, servicios generales y actividad industrial en un entorno exigente, sometido tanto a decisiones empresariales internacionales como a las necesidades sociales y económicas de Torrelavega.
“Las industrias cuesta mucho crearlas y mucho más mantenerlas”, afirmó el decano, quien recordó que Solvay lleva aportando riqueza a Torrelavega y a Cantabria desde 1908. En este sentido, destacó que mantener una industria de estas características exige conocimiento técnico, capacidad de gestión, equilibrio y cercanía humana. Destacó especialmente que cuando conoció profesionalmente a Zárate en 2011, todos los responsables de la empresa con los que tuvo que tratar se referían a él con gran respeto y admiración y, en cierto modo, preocupados por su cercana jubilación.
Por último el Rodríguez Puertas dio gran relevancia a que un profesional industrial con la experiencia y bagaje de Zárate hubiese dedicado posteriormente 14 años de su vida a trasladar a la Universidad de Cantabria, a través de la Presidencia de su Consejo Social, las necesidades e inquietudes del mercado en general y de la industria en particular, con el objeto de conseguir que los futuros egresados tuviesen la formación más completa posible.
Zárate: “La industria da empleo estable y de calidad”
En su discurso de agradecimiento, José Luis Zárate recibió el premio “con mucha satisfacción, pero también con humildad” y agradeció a Unión Profesional Cantabria y al Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cantabria el reconocimiento recibido.
El premiado quiso compartir el galardón con todas las personas que le han acompañado a lo largo de su carrera profesional. Recordó a sus colaboradores, colegas, maestros y familia, y subrayó que una trayectoria larga nunca se construye en solitario.
Zárate tuvo también palabras de gratitud para Solvay, empresa en la que desarrolló la mayor parte de su vida profesional. Recordó que llegó a Torrelavega como un joven ingeniero y que encontró una compañía que “creyó en mí desde el principio”.
“Cuando tú llegas a un sitio y te dan autonomía para hacer lo que sabes hacer y te dan responsabilidad, no hay mayor motivación que te ofrezcan confianza”, afirmó.
El exdirector de Solvay destacó además que la empresa compartía sus valores y su manera de entender el trabajo. “Las empresas tienen alma, queramos o no queramos. Las empresas están formadas por personas, tienen una forma de hacer las cosas, tienen una cultura”, señaló.
Una defensa clara del valor de la industria
Buena parte de la intervención de Zárate estuvo dedicada a reivindicar el papel estratégico de la industria para el desarrollo económico y social.
“La industria da empleo estable y de calidad”, afirmó, antes de recordar que se trata de una actividad tractora de la economía, capaz de generar trabajo en otros sectores como el mantenimiento, la limpieza, la seguridad, el transporte, la logística y otros servicios industriales.
Zárate subrayó también que la industria exporta, invierte en investigación y desarrollo, resiste mejor las crisis económicas que otros sectores y tiene un importante efecto multiplicador sobre el empleo.
En este sentido, recordó un estudio realizado con la Universidad durante su etapa como director, según el cual por cada empleo directo en la industria se generaba un empleo indirecto y dos empleos inducidos. “Un empleo industrial equivale a cuatro empleos en la realidad”, resumió.
El premiado vinculó esta fortaleza industrial con la sostenibilidad del modelo social europeo. Recordó que servicios como la sanidad y la educación públicas necesitan financiación y que, para sostenerlos, es imprescindible crear riqueza.
“Hace falta crear riqueza, sobre todo por parte del sector privado. Ahí viene la industria como soporte, como sustrato importante de las empresas de la economía del sector privado”, señaló.
Cuidar la industria existente y atraer nuevas inversiones
En clave cántabra, Zárate defendió la necesidad de cuidar la industria ya implantada y, al mismo tiempo, hacer de Cantabria un territorio atractivo para nuevas empresas.
“No hay que dar por hecho que algunas empresas que parecen consolidadas no necesitan ayuda o soporte, tanto por parte de la sociedad como por parte de la Administración”, advirtió.
El exdirector de Solvay apuntó que las empresas no necesitan únicamente incentivos económicos, sino también agilización administrativa, simplificación, infraestructuras, suelo industrial, comunicaciones, agua y energía eléctrica.
En este último punto, alertó de la importancia de contar con redes de transporte y distribución eléctrica suficientes para acompañar el crecimiento industrial y la transición energética. Según señaló, el avance de las energías renovables exige capacidad de electrificación y redes capaces de llevar la energía desde los puntos de producción hasta los lugares de consumo.
“Hace falta que tengamos energía eléctrica disponible para aquellas empresas que quieran venir aquí y para las que ya están y quieran ampliarse”, afirmó.
Universidad, transferencia de conocimiento y formación profesional
Zárate dedicó también una parte relevante de su intervención a la relación entre empresa, universidad, investigación y transferencia de conocimiento, un ámbito que conoce bien por su etapa al frente del Consejo Social de la Universidad de Cantabria.
El premiado precisó que estuvo catorce años como presidente del Consejo Social, además de haber desempeñado anteriormente otras responsabilidades como vocal y vicepresidente. Desde esa experiencia, defendió que la Universidad cuenta con institutos y equipos de investigación que han acumulado un gran conocimiento y que ese conocimiento debe ponerse al servicio de las empresas.
“Todavía creo que hay camino por andar”, afirmó, antes de animar a seguir avanzando en la transferencia de conocimiento hacia el tejido productivo.
Zárate puso especial atención en las pequeñas y medianas empresas, que, a diferencia de las grandes compañías, necesitan canales más claros para acceder a la Universidad y a sus grupos de investigación. En este sentido, defendió la utilidad de una especie de “ventanilla” que facilite esa comunicación.
También destacó el papel del Centro Tecnológico de Cantabria y defendió una colaboración más estrecha entre este centro, la Universidad y la industria regional.
En el ámbito de la formación, Zárate reclamó cuidar los centros de Formación Profesional, a los que consideró esenciales para disponer de personas con capacidades técnicas tanto en puestos de operarios como en mandos intermedios.
“En el País Vasco esto lo han entendido muy bien y cuidan mucho la formación profesional”, afirmó.
Reconocimiento a Conchi López y Andrés de Diego
El Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cantabria también felicitó a Conchi López Fernández, rectora de la Universidad de Cantabria, distinguida en estos premios a propuesta del Colegio de Economistas de Cantabria. Durante el acto, se destacó su trayectoria académica, investigadora, institucional y colegial, así como su compromiso con la apertura de la Universidad a la sociedad y con la colaboración entre el ámbito universitario y los colegios profesionales.
Asimismo, el Colegio se sumó al reconocimiento tributado a Andrés de Diego Martínez, expresidente de Unión Profesional Cantabria, cuya intervención recordó el papel desempeñado por los colegios profesionales durante la pandemia y reivindicó la colegiación obligatoria de los profesionales que trabajan como funcionarios cuando ejercen actividades para las que la colegiación es exigible.
Un reconocimiento a la ingeniería industrial cántabra
Para el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cantabria, el reconocimiento a José Luis Zárate representa también una reivindicación del papel de la ingeniería industrial en el desarrollo de la región.
Su trayectoria refleja la importancia de contar con profesionales capaces de dirigir proyectos complejos, sostener actividad productiva, generar empleo, impulsar innovación y conectar la empresa con el conocimiento universitario.
El Colegio considera que la figura de Zárate ejemplifica los valores que definen a la profesión: excelencia técnica, responsabilidad, compromiso con el territorio, capacidad de gestión y vocación de servicio a la sociedad.
La participación del Colegio en estos premios refuerza, además, su compromiso con la visibilización de los profesionales que, desde la ingeniería industrial, contribuyen cada día al progreso económico, tecnológico y social de Cantabria.